Cuando la comunidad científica todavía no se ha puesto de acuerdo si un buen cocinero nace o se hace, lo que los expertos si que pueden asegurar es que la creatividad se tiene o no se tiene. Y el caso del cocinero Iñaki Rodaballo es un claro ejemplo de que la genialidad orbita en las hélices del genoma.
Desde sus comienzos en la compañía de teatro Sobradún, Iñaki ha dejado claro que la originalidad forma parte de su filosofía vital. Pero es en el año 2000 junto con Senen González, cuando empieza a desarrollar su carrera como cocinero en el mítico Asador Sidrería Sagartoki de Vitoria. Allí la proyección de su ingenio comienza a tomar forma a través de innovadores platos de cocina en miniatura. Un trabajo por el que consigue gran cantidad de premios y reconocimientos por parte de la crítica especializada, que avalan la carrera de este prometedor cocinero y lo catapultan hacia una carrera cuajada de éxitos.
Por circunstancias del destino en el año 2007 aterriza en Pamplona, donde comienza a trabajar en el Bar Letyana por un breve espacio de tiempo, antes de asentarse en el que es su trono culinario actual, el Café Niza. Un escenario donde Iñaki Rodaballo ha progresado de forma geométrica, sorprendiendo a propios y extraños con pintxos donde el sabor, la innovación y la creatividad, han provocado verdadera conmoción en los paladares de la ciudad.
La provocación culinaria de Rodaballo ha traspasado fronteras, despertando curiosidad incluso en Japón, y lo ha consolidado además como ponente habitual en muchos de los congresos gastronómicos que se celebran en todo el país como “Vive las verduras”, “XV Congreso de nacional de cocina de autor”, “Navarra Gourmet”, “Lo mejor de la gastronomía” o el “Congreso de Gastronomía de Castilla-La Mancha”.
La personalidad polifacética de Iñaki Rodaballo le ha llevado a impartir clases de cocina para pequeños gourmets en la Ikastola Amalur y talleres gastronómicos en El Carnaval de Madrid. Formó parte del jurado técnico del campeonato de Guipuzkoa, en el entre los años 2007 y 2009. Es colaborador habitual en el programa de radio Boulevard, en Radio Euskadi, además de colaborar en varios espacios de contenido culinario en diferentes televisiones. A comienzos de 2009 fue nombrado miembro honorario de la “Cofradía del cuto divino”.